Comarca de Andorra Sierra de Arcos

Pueblos del entorno

Andorra-Sierra de Arcos es una de las comarcas más pequeñas de Aragón en lo que a número de municipios se refiere, aunque sus localidades albergan grandes tesoros. Nueve municipios conforman esta delimitación que tiene su cabecera en Andorra, el municipio más grande y más poblado con diferencia. Alacón, Alloza, Ariño, Crivillén, Ejulve, Estercuel, Gargallo y Oliete completan la comarca.

Alacón

Enclavada en lo alto de un cerro, Alacón mantiene una típica estructura urbana árabe, con calles irregulares y, aquí en concreto, todas en cuesta. Entre sus edificios más importantes se puede citar la iglesia parroquial de la Asunción, típica construcción del barroco de la segunda mitad del siglo XVIII. La ermita del Calvario, del siglo XVI, en estilo gótico-renacentista, y la ermita de San Miguel, obra del siglo XVII, resultan de particular interés.

Alacón es un lugar de máximo interés para conocer la prehistoria, y más concretamente la cultura musteriense, representativa del Paleolítico Medio (entre el 50.000 y el 35.000 a.C.). En el covacho de Eudoviges se hallaron hasta 670 útiles de sílex. La población se asienta sobre el valle del rio Martín y las estribaciones de la sierra de Arcos. La cara norte del cerro se encuentra totalmente horada por unas 500 bodegas excavadas en la roca viva y dispuestas de forma escalonada para suavizar la pendiente. Su interior, fresco en verano y templado en invierno, sirve de bodega natural para el afamado vino de Alacón.

Alloza

Su casco urbano está construido en una ladera, junto al río de escasas aguas Zarzosa, en el Barranco de los Canales, que desemboca en el río Escuriza. Alloza es particularmente conocido por sus extensos pinares. Las masas de pinos resineros de la Codoñera y Los Congostos, conforman un enclave junto al embalse de Escuriza de gran valor paisajistico y rica fauna, especialmente ornitológica.

Mención especial merece la iglesia parroquial de la Purísima, de estilo renacentista, también su Calvario, uno de los mejores y más bellos de Aragón, con su camino bordeado por cipreses centenarios. En su Ermita hay varios óleos pintados sobre plancha de cobre por Guillermo Forchondt 'el joven'. Recientemente restaurados en Madrid, están datados en el tercer cuarto del siglo XVII. A 3 km se encuentra el poblado ibérico de El Castelillo, en buena parte excavado en la roca y en el que se encontraron abundantes piezas de cerámica.

Andorra

Andorra se proclama como capital minera de la cuenca del Bajo Martín. En lo más alto del cerro que domina la población se encuentra la ermita dedicada a San Macario, actual patrón de la localidad, y a lo largo de su ladera se extiende un sugestivo parque. Bajo éste se encuentra el antiguo casco urbano vigilado por la iglesia parroquial, Natividad de la Virgen, Bien Cultural de estilo renacentista. De particular interés es la ermita del Pilar, pequeña joya del gótico-levantino eclarada bien de interés cultural. Andorra posee una rica tradición jotera que ha dado figuras como José Iranzo 'el Pastor de Andorra' y figura además dentro de los pueblos pertenecientes a la Ruta del Tambor y del Bombo del Bajo Aragón.

Ariño

En el piedemonte de la sierra de Arcos, junto a la desembocadura del rio Escuriza en el Martín, el casco urbano de Ariño se sitúa en las laderas de un cerro, mientras que el poblado minero, más reciente, se ubica junto a la carretera.

En las inmediaciones de la localidad se encuentran los baños de Ariño, un manantial de aguas sulfurosas cálcicas, famoso en el pasado.La iglesia parroquial de San Salvador, del siglo XVIII tiene tres naves y torre circular, curiosamente inclinada; su interior fue quemado durante la guerra civil. El visitante puede visitar asimismo la ermita de Santa Bárbara de principios de XIX, de nave única y bóveda de medio cañón, en la que se guarda la antigua imagen de la titular, patrona de los mineros.

Crivillen

Se alza en el curso del río Escuriza, sobre un escarpado y a pie de un alcor rocoso llamado el Balcón de Pilatos. Su pintoresco casco urbano se divide en cuatro barrios y cuenta con estrechas y tortuosas calles, casi todas en pendiente. Geológicamente goza de una situación privilegiada, ya que en su subsuelo hay manganeso y se encuentran en él yacimientos de arcilla blanca únicos en España y muy empleados para la fabricación de azulejos.

La iglesia parroquial, del siglo XVIII, tiene tres naves. La torre, de estilo mudéjar-barroco, fue declarada Monumento Histórico-Artístico. En Crivillén nació en 1908 el escultor Pablo Serrano y allí vivió hasta los 16 años. Al norte del término municipal puede visitarse el enclave de La Codoñera y el pantano de Escuriza, una masa de pino resinero de gran valor paisajistico y variada fauna.

Ejulve

Puerta de entrada al Maestrazgo, Ejulve es el pueblo más montañoso de la comarca Andorra-Sierra de Arcos. Sus gélidos vientos curan con esmero sus afamados jamones, elaborados cárnicos y quesos artesanos. Su casco urbano constituye un notable conjunto arquitectónico en el que destaca la Iglesia de Santa María la Mayor (S. XVI), de estilo gótico renacentista y su torre de carácter defensivo obra de los caltravos;

Ejulve destaca sobre todo por la variedad y riqueza paisajística de su amplio término municipal y los extraordinarios valores naturales que éste alberga: un relieve con fuertes pendientes y cortados rocosos, donde habita la cabra montés, en la Masías de Ejulve, un espacio que nos permite conocer el hábitat disperso de las masías turolenses y acceder al patrimonio natural, cultural e histórico de un gran valor, a través del hilo conductor de antiguos senderos, perfectamente señalizados y balizados, que conectan numerosas masadas.

Estercuel

Estercuel, capital del fuego, se asienta a la orilla del río de su mismo nombre, a los pies del Castillo, caserón que fue palacio de la Baronía y morada de los señores de Estercuel, Gargallo y Cañizar. Entre los elementos más singulares de su casco urbano destaca la sobria Iglesia de Santo Toribio, de estilo barroco y mampostería, la ermita de Santo Toribio y el portal de los Mártires.

Todos los años, el fin de semana más próximo al día 19 de enero se celebra la fiesta de los Sanantones en la que destaca la procesión de "La Encamisada" en la que los festeros, montados en sus caballos, recorren las calles del pueblo sorteando las hogueras. La fiesta, declarada recientemente de Interés Turístico de Aragón, se completa con toda una serie de ceremonias como el encendido de las hogueras, la cena popular alrededor de las mismas, los bailes del Reinau, la colecta para sufragar los gastos de la fiesta o "Llega", el reparto del pan bendito o el "Baile de las Coronas", que merece la pena conocer y disfrutar.

Gargallo

Gargallo es una pequeña localidad que atesora hermosos parajes naturales muy poco conocidos. Un paseo por sus calles nos permite descubrir algunos ejemplos muy bien conservados de elementos constructivos tradicionales, arcos de medio punto, escudos y detalles de carpintería en vanos y balcones. Sobre el caserío destaca la Iglesia de Nuestra Señora de la Piedad y en los alrededores la ermita de San Blas, los restos de una torre de origen musulman y dos antiguos molinos harineros junto al cauce del río.

Al sur de la localidad y muy cerca del nacimiento del río Escuriza se encuentra un interesante bosque natural de unas 400 ha, cuya especie dominante es el pino rodeno o resinero sobre suelos arenosos, en medio de un entorno rodeado de materiales calcareos, lo que le confiere un cierto carácter de bosque isla. Es el pinar llamado de Regachuelo y Tejeda. Destaca la presencia de jaras, brecina y tejos. Se halla en muy buen estado de conservación, con rincones de gran belleza donde se combina una variada paleta de colores.

Oliete

Encaramada sobre una colina a orillas del río Martín, Oliete goza de una dilatada historia y un rico patrimonio cultural. En cortos y agradables paseos desde el núcleo urbano podemos disfrutar desde el arte de los hombres prehistóricos en el Frontón de la Tía Chula, hasta la magnífica obra de ingeniería hidráulica de principios del S.XX del Embalse de Cueva Foradada.

Tiene un coqueto casco urbano que nos ofrece espléndidas casonas renacentistas. Destaca la Iglesia de Ntra. Sra. de la Asunción del s.XVIII, en cuyo interior alberga pinturas del gran artista olietano contemporáneo Alejandro Cañada.

Oliete posee importantísimos yacimientos ibéricos, como el Palomar, a escasos 500 m de la población, y el espectacular asentamiento fortificado de San Pedro de los Griegos. Este destacado patrimonio ibérico ha convertido a Oliete en la sede del Centro de Interpretación de la Cultura Ibérica dentro del territorio del Parque Cultural del Río Martín al que pertenece.

Siguiendo el cauce del río Martín en dirección a Oliete nos encontramos con uno de los principales atractivos de Oliete, la Sima de San Pedro, una espectacular dolina en pozo de unos 90 m de diámetro y 108 m de profundidad, con un lago en el fondo. Sus dimensiones y la verticalidad de sus paredes convierten la visita en una experiencia emocionante e inolvidable.

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